DISPERSIONES

DISPERSIONES

sábado, 6 de febrero de 2016

CICLO POESÍA DE TERROR







Otoño (Autumn) es un poema de amor de la escritora inglesa Elizabeth Siddal.
Elizabeth Eleanor Siddal se despide del mundo en un escenario que no es indiferente a su pena. Llega el otoño, la tumba se cubre de hojas muertas. Frente al sepulcro hay un espectro, femenino, luctuoso, aferrándose a las flores secas que los vivos han dejado.
El ruego es al otoño, un amante que jamás abandona a sus cortesanas.



OTOÑO/AUTUMN




Sobre su nueva y brillante tumba
las hojas de otoño están cayendo,
donde la hierba alta se inclina oyendo
el murmullo incesante de las olas.
Anciano otoño, estoy aquí
con mis espigas en cada mano;
pronuncia la palabra del olvido,
sólo el reposo parece bueno para mi.


ELIZABETH SIDDAL (1829-1862).-

viernes, 5 de febrero de 2016

CICLO POESÍA DE TERROR





Ojos tranquilos (Quiet eyes) es un poema de la escritora irlandesa Katharine Tynan, publicado en la antología de 1818: Hierba de Gracia (Herb O'Grace). Ojos tranquilos explora un tema que siempre estuvo ligado a la poesía, y que, de hecho, fue su impulso original: la guerra. Aquí, Katharine Tynan deja de lado las grandes batallas y los héroes de antaño para describir la tristeza de los ojos jóvenes que regresan de la guerra, vacíos, anegados, pero poseedores de una fuerza inconcebible.



OJOS TRANQUILOS/QUIET EYES



Los muchachos regresan de la guerra,
con ojos tranquilos para cosas tranquilas,
un niño, una estrella, un cordero y su esquila,
un pájaro volcando su canto en la tierra.
Hondos rostros jóvenes, profundamente marcados,
rasgan el suave satén de la memoria;
y aún oculta, fuera de la historia,
continúa ocultando el dolor de los condenados.
Como la pesadilla que muere con el sueño,
la pena y un horror intolerable descansan
en los ojos jóvenes que recuerdan y guardan
su inocencia, una plegaria sin dueño.
Los ojos mundanos son polvorientos y débiles,
los ojos del pecado están cansados y fríos,
el joven soldado regresa a casa, vacío,
con la mirada perdida de los ancianos.
La guerra barre del rostro su inocencia.
¡No hay cura para las heridas invisibles!
Y el alma atisba desde su refugio lo posible:
ilesa, inmaculada, indemne.


KATHARINE TYNAN (1861-1931).-




jueves, 4 de febrero de 2016

CICLO POESÍA DE TERROR







Algunas noches nos alcanzan con sus reflexiones irrepetibles, imposibles de enunciar durante el día. Ernest Dowson, un mago modesto de la poesía inglesa, peregrino pacífico de la poesía decadente, nos regala uno de estos arrebatadores instantes de penumbra.


NOCHES GRISES/GREY NIGTHS



Vagamos por un tiempo (este fue mi sueño)
por un largo sendero de la Tierra Muerta,
dónde sólo las amapolas crecen en la arena,
aquellas que arrancamos con escasa estima,
y siempre tristes, hacia una triste corriente
seguimos avanzando con los dedos entrelazados,
bajo las estrellas distantes, un camino imprevisto,
la visión de todas las cosas en la sombra de un sueño.
Y siempre tristes, mientras las estrellas expiraron,
las más extrañas amapolas encontramos,
hasta que tus ojos cultivaron toda mi luz,
para iluminarme en aquella hora de cansancio,
y en su oscurecimiento ninguna conjetura podría
atormentarme con los días perdidos que deseamos,
¡después de ellos mis recuerdos fueron destrozados!



ERNEST CHRISTOPHER DOWSON (1867-1900).-

CICLO POESÍA DE TERROR





Un nuevo poeta inglés se suma a nuestra antología de poemas: el incansable William Barnes.
Para leer el siguiente poema, Mater Dolorosa, habría que imaginar este escenario: Una habitación húmeda, apenas alumbrada por los estertores de la lámpara. Sobre el lecho descansa un niño muerto, vestido humildemente. Junto a él su madre, velando la última noche antes de la despedida absoluta.


MATER DOLOROSA



Tuve un sueño esta noche
como si hubiese dormido,
su mirada ha carcomido
mi llanto, que aún persiste:
mi pequeño muchacho se ha ido,
se ha ido y ha dejado la tristeza,
¡oh, aquel muchacho
que no era para este mundo!
Allí en los altos cielos
a mi hijo he buscado,
en un lejano tren asolado
por infantes justos y mansos,
vestidos de lirios blancos,
alumbrados por una lámpara;
cada uno fue claro a la vista,
más ninguno de ellos hablaba.
Entonces, una pequeña tristeza,
mi muchacho se acercó hasta mí,
pero la luz que él portaba
ya no quemaba en la lámpara.
Él, para aclarar mis dudas,
dijo, volviendo el rostro en penumbras:
apaga tus lágrimas, Madre;
ya nunca debes llorar.

WILLIAM BARNES (1801-1886).-

martes, 2 de febrero de 2016

CICLO POESÍA DE TERROR




Aislado de su concepto fundamental, el siguiente poema de Charles Baudelaire pasa a ser casi un capricho de la poesía maldita. Pero debemos recordar que en el romanticismo y el decadentismo, la figura de Satán cobra una nueva fisionomía.
Nietzche afirma que la libertad puede resumirse en una sola palabra: No. Desde el momento en que el hombre aprendió a decir no, a negar aquello que incluso es inevitable, fue libre. Satán es un ejemplo, acaso radical, de la búsqueda de la libertad. Incluso cuando esta nos lleve a enfrentarnos a lo inexorable.



LETANÍAS DE SATÁN



Oh tú, el ángel más hermoso y por ello
el más sabio.
Dios ajeno a la suerte y ayuno de alabanzas,
¡Oh Satán ten piedad de mi larga miseria!
Príncipe del exilio, a quien aborrecieron, y que
vencido aún te alzas con más fuerza,
¡Oh Satán ten piedad de mi larga miseria!
Tú que todo lo conoces, oh gran rey subterráneo,
familiar médico de la angustia humana,
¡Oh Satán ten piedad de mi larga miseria!
Tú que incluso al leproso y a los parias más bajos
solo por amor muestras el gusto del Edén,
¡Oh Satán ten piedad de mi larga miseria!
Oh tú que de la muerte, tu vieja y constante amante,
engendras la Esperanza¡
esa adorable demente!
¡Oh Satán ten piedad de mi larga miseria!
Tú que das al perseguido esa orgullosa mirada
que en torno del cadalso condena a un pueblo entero.
¡Oh Satán ten piedad de mi larga miseria! Tú,
que en el corazón de las putas enciendes el culto
por las llagas y el amor a las mortajas.
¡Oh Satán ten piedad de mi larga miseria!
Báculo de exiliados, lámpara de creadores,
confidente de ahorcados y de conspiradores.
¡Oh Satán ten piedad de mi larga miseria!
Padre adoptivo de aquellos que, en su cólera,
del paraíso terrestre arrojó Dios un día.
¡Oh Satán ten piedad de mi larga miseria!
Oración:
Gloria y loas a ti, Satán,
en las alturas del cielo donde reinas
y en las profundidades del infierno en
el que sueñas, vencido y silencioso,
haz de mi alma,
bajo el Árbol de la Ciencia, cerca de ti repose,
cuando, sobre tu frente,
como una Iglesia nueva sus ramajes expandan.



CHARLES BAUDELAIRE (1821-1867).-

lunes, 1 de febrero de 2016

CICLO POESÍA DE TERROR






La Sombra de la Muerte es uno de esos poemas que muchos hemos atesorado como un ejemplo de que la literatura es, en ocasiones, premonitoria. Su autor, lejos de ser un poeta dedicado a conjurar fantasmas románticos, es en sí mismo un poema, o como lo han afirmado algunos escritores posteriores, un fragmento incierto de alguna vieja y olvidada balada.
Supongo que fuera de su contexto el poema es igualmente bueno, pero creo que adquiere otra consistencia, un valor más grave y profundo, cuando sabemos que George Heath, el poeta de Moorland, murió a los 25 años de edad.



LA SOMBRA DE LA MUERTE/THE SHADOW OF DEATH




Escucho una extraña música en los árboles;
veo su suave melodía agitándose
sobre nubes y espigas; casi puedo sentir la brisa
que ondea sobre las brillantes plumas de las aves,
corriendo y saltando de rama en rama;
una salvaje dicha por la vida se expande
y retorna desde el Otro Mundo hasta mí;
radiante en su melodía yace sobre mí,
estremece mi espíritu, como el viento de estío
que tiembla sobre las penas del sauce,
en una extraña y frágil tristeza:
alegre, dolorosa, silenciosa,
difusa, vaga, indefinida.
Aquí descanso entre los despojos
de mi esperanza; ¿debo dejar atrás
todas las visiones hermosas y grandes;
agotando la vida en su porción de poesía?
¡Estoy muriendo!
¡Oh, Luz maravillosa! ¡Oh, Música cautivante!
Mi alma ha reposado con vosotras.
¡Oh, Belleza, celestial belleza! ¿Es por ti
que debo pasar y desaparecer,
aunque tu seas siempre nueva,
recién nacida y resplandeciente como el rocío?
Me he sentido cómodo entre los Grandes,
los Justos y los Magnificentes;
¿es posible que la mano
que azotó la nota mística
de su vasto instrumento,
pueda perecer completamente?
¿Es posible que la noche
en la que ahora me hundo
no conozca un nuevo amanecer?
¿Puede este sentimiento finalmente decaer?
¡Oh, espíritu, inclina tu frente!
¡Oh, alma, hinca tus rodillas!
Aguarda en calma hasta que la luz
quiebre tu temblor, tu profunda ansiedad.
¡Lejos se esconde la eternidad!
¿Qué es esta Sombra, este Misterio?
¡El libro más sagrado!
Grandes hombres han venido
desde épocas aciagas, con sus agonías oscuras,
implorando, dudando, inciertos.
La ferocidad inexpresable del espíritu mudo
se aferra a ti.
¡Oh, espíritu, desciende sobre mí;
desencadena mi interior mientras te observo!
Mis manos son atadas frente a mi,
y mis ojos se han vaciado en plegarias.
¡Tú, Hombre del Calvario!
¡Tú, el Justo entre los justos!
Con la sangre expiatoria en tu frente y tu costilla,
acércate, y deja que bese vuestros pies,
deja que reciba tu santidad, y que mi alma se eleve
completa, serena, pura, pacífica.
Sonríe mientras estos despojos reciben el bálsamo,
y mi espíritu pétreo aguarda con ansias
entre las penumbras,
en paz.


GEORGE HEATH (1844-1869).-

domingo, 31 de enero de 2016

CICLO POESÍA DE TERROR






La ruptura (La ruptura) es un poema de amor de la escritora uruguaya Delmira Agustini, publicado en la colección de poemas de 1913: Los cálices vacíos.
La ruptura expone una de las facetas más admirables de Delmira Agustini: la capacidad de avivar el caos interior sin apaciguarlo bajo la luz de la palabra, es decir, sin someter el efecto a sus medios expresivos. En otros poetas, el resultado de esta operación temeraria suele ser una de las formas del tedio. No en Delmira Agustini, por cierto, cuyos ejercicios introspectivos dejan la impresión de un profundo y brutal autoconocimiento.


LA RUPTURA


Erase una cadena fuerte como un destino,
sacra como una vida, sensible como un alma;
la corté con un lirio y sigo mi camino
con la frialdad magnífica de la Muerte... Con calma
curiosidad mi espíritu se asoma a su laguna
interior, y el cristal de las aguas dormidas,
refleja un dios o un monstruo, enmascarado en una
esfinje tenebrosa suspensa de otras vidas.



DELMIRA AGUSTINI (1886-1914).-

sábado, 30 de enero de 2016

CONFERENCIA ARQUITECTURA Y URBANISMO DE MOTRIL. CENTRO SAN AGUSTÍN. MOTRIL 29-01-2016.-



      El viernes 29-01-2016, el Aula de Pensamiento Francisco Javier de Burgos ofreció la conferencia "Arquitectura y Urbanismo de Motril", impartida por el arquitecto y Jefe de Urbanismo del Ayuntamiento de Motril Juan Fernando Pérez Estévez y por el arquitecto y Presidente de la Cámara de Comercio de Motril. 
      El acto comenzó a las 20'30 horas en el Centro San Agustín de la localidad de Motril y contó con un nutrido grupo de asistentes que, después de casi dos horas de conferencia, se quedaron con ganas de más.
      Un exhaustivo repaso al urbanismo de nuestra localidad y a los numerosos proyectos arquitectónicos que en la actualidad han quedado aparcados con motivo de la pertinaz crisis. 
      Acompañando a los ponentes en la mesa, el Presidente del Aula de Pensamiento Gerardo Martín y Vicepresidente Manuel Domínguez.

      Gracias a todos por vuestro apoyo. ¡Seguimos!


      Cada ciudad es una genuina y única tela de araña definida por sus calles, estrechas y caprichosas las más antiguas, colosales y amplias las más modernas; tantas veces se codean y se cruzan como tantas otras convergen en populares plazas. Todas ellas albergan edificios con funcionalidad diversa, predominando aquellos dedicados a albergar el devenir diario de sus ciudadanos, nuestros hogares.

      “Un arquitecto es un dibujante de sueños”
        “an architect is the drawer of dreams”

Grace McGarvie
























CICLO POESÍA DE TERROR



Como la mayoría de los poemas de Isabella Valancy Crawford, La Rosa tiene demasiados elementos visuales como para elaborar una introducción oportuna. Vale afirmar que ella ha sido una poeta sin temores; nada la intimida. Como sustento a esta observación diremos que ningún escritor asustadizo podría comenzar un poema con estos versos:
The Rose was given to man for this...
Como preludio de un poema resulta interesante; escribir el resto es una pesadilla.



LA ROSA/THE ROSE



La Rosa fue otorgada al hombre para esto:
cuando la contemple en sus últimos años
los besos del recuerdo surgirán del pasado,
y del amor y la pena su llanto prolongado;
o siendo ciego deberá sentir el anhelo
de los viejos aromas que rondan su corazón,
hasta que vea en el amplio lienzo de la memoria
todas las rosas que conoció.
Quizás la tribulación guíe su dedo descuidado
sobre el cristal frágil de la copa restante,
entonces sentirá los labios muertos del infante
sobre sus propios labios desgastados.
Tal vez sordo y enamorado de su estrella
casi escuchará una fugaz alondra,
o el amor distante del ruiseñor
a través del oscuro rocío brillante.
El dolor perdido en caminos interminables,
tumbas arcaicas en círculos y reflejos,
su poderoso y vital aliento canta su suerte
convocando las raíces del sombrío Tejo,
atándolo a la vida, jamás a la muerte.


ISABELLA VALANCY CRAWFORD (1850-1887).-

viernes, 29 de enero de 2016

CICLO POESÍA DE TERROR








No sólo es uno de los grandes poemas de A.E. Housman, sino una de las estribaciones finales del romanticismo en la agonía del período victoriano.
Por su lenguaje crudo y directo, el poema nos recuerda a la vieja poesía inglesa, con sus lentas elegías y canciones fúnebres. Aunque de hecho en esta simpleza se esconda una mente reflexiva, lúcida, infinitamente melancólica.


LA PARTE INMORTAL/THE INMORTAL PART



Cuando me encuentro con la aurora,
o acostado espero la noche para soñar,
he oído dentro a mis huesos balbucear:
otro día, otra noche, otra hora.
Cuando estos sentidos se deshagan
estos pensamientos de polvo descansarán,
el hombre de carne y espíritu morirá,
y el hombre de los huesos persistirá.
Esta lengua que habla, estos pulmones que gritan,
esta vitalidad que nos apresura y desea,
este cerebro que llena el cráneo con ideas,
silbando tranquilo en su colmena de sueños,
estos hoy que tan orgullosos poseemos,
pequeños señores de un ínfimo ahora:
los huesos inmortales tomarán el control
de la carne muerta y la muerta hora.
Hasta que la víspera y el ocaso se hayan ido:
lenta baja la interminable noche,
y el nuevo nacimiento cae sin reproche,
que durará tanto tiempo como la tierra.
Vagabundos del este, peregrinos inquietos,
¿saben por qué no pueden descansar?
es que cada hijo de su madre terrenal
viaja con su propio esqueleto.
Acuéstate en tu lecho de polvo;
saborea la fruta que debes soportar,
trae la semilla eterna hacia la luz,
y tus albas serán iguales a la noche.
Descansa de la pena y la maldad,
ya no le temas al calor o al sol,
ni a la nieve del invierno salvaje,
tu nueva labor es en soledad.
Buque vacío, mortaja desgarrada,
nuestra caja y vestidos no son eternos,
otro día, otra noche, otra hora.
Así balbucean dentro mis huesos.
Por lo tanto harán mi voluntad,
hoy, que aún soy el señor de un día,
la vida y la carne aún son mías,
y el aliento hosco es mi esclavo.
Antes de que el fuego del sentido decaiga,
este humo del pensamiento golpeará la distancia,
flotando en la antigua noche sin besos
como un ejército de inmortales huesos.

ALFRED EDWARD HOUSMAN (1859-1936).-

Aula de Pensamiento Francisco Javier de Burgos: Urbanismo y arquitectura de Motril

Aula de Pensamiento Francisco Javier de Burgos: Urbanismo y arquitectura de Motril: Cada ciudad es una genuina y única tela de araña definida por sus calles,   estrechas   y caprichosas las más antiguas, colosas y a...

jueves, 28 de enero de 2016

CICLO POESÍA DE TERROR






LA CASA FANTASMA/GHOST HOUSE







Habito, lo sé, en una solitaria casa
Que hace muchos veranos desapareció,
Salvo las paredes del sótano ningún rastro dejó,
Muros donde se abate la luz del día,
Donde las fresas salvajes se arrastran.
Sobre las vallas arruinadas las vides la ocultan
Del bosque, volviendo al campo fértil;
Pues el árbol del huerto ha cultivado un bosque
Donde aletea el carpintero y corta su madera;
Sanando para bien el sendero que baja.
Habito con un extraño dolor en el corazón,
En aquella morada desaparecida sin un rumor,
Sobre aquel camino perdido y olvidado,
Que ni siquiera es refugio de lagartos.
Llega la noche, los murciélagos caen con sus dardos;
El ave nocturna llega para silenciar
Los sonidos y la agitación del cielo:
Lo oigo comenzar lejos, muy lejos,
Balbuceando muchas veces su decir,
Antes de que él arribe, sin otra cosa que callar.
Es bajo la pequeña, débil, estrella estival,
Pero nada sé sobre la muda multitud
Que comparte las penumbras junto a mí,
Aquellas sombras bajo el árbol oscuro
Sin duda llevan nombres ocultos en el musgo.
Son gente incansable, pero lentos y tristes,
Aunque dos, los más cercanos, son hombre y mujer,
Ninguno entre ellos se atreve a cantar,
Y a pesar de estar rodeados de soledad,
Como dulces compañeros persisten en este lugar.


ROBERT FROST (1874-1963).-

miércoles, 27 de enero de 2016

POESÍA EN LOS MUSEOS. RECITAL DE ANUNCIATTA VINUESA. MOTRIL 22-01-2016







      El viernes día 22-01-2016, a las 20'00 horas y en el Museo de Historia de Motril (Gr), tuvo lugar un recital poético a cargo de mi amiga Anunciata Vinuesa.
      Anunciata derramó su cálida voz para dejarnos unos versos sencillos pero profundos, que nos hablaban de cosas terrenales y mundanas, de viajes, de amigos...
      Enmarcado dentro del Ciclo de Poesía en los Museos que está llevando a cabo el ayuntamiento de Motril, el acto tuvo un lleno total de público que asistía embelesado al declamar de esta poeta y a los sentimientos que ésta transmitía.



      Anunciata Vinuesa Pons nace en Granada. Vive y estudia en Motril toda su niñez y adolescencia volviendo a Granada a estudiar Psicología. Trabaja como bibliotecaria en la Red de Bibliotecas Municipales de Motril dedicándose al Fomento a la Lectura. Ha impartido talleres y cursos de Animación a la Lectura así como ponente en Jornadas y Congresos. Como bibliotecaria ha realizado una estancia en Nouakchott (Mauritania) y ha estudiado Literatura Africana en la Universidad Eduardo Mondlane de Mozambique.
Ha formado parte de varios Circuitos de Animación a la Lectura, Diputación de Granada y Centro Andaluz de las Letras.
Tiene un poemario publicado …Y en el mar se enredó la buganvilla y ha formado parte de diversas antologías Antología poética en honor a García Lorca,Poetas al Sur, Cantos al Sur, Antología lírica del mar,Versos para un fin de milenio, Antología poética en honor a Elena Martin Vivaldi, El puerto y el mar, fotos de familia.
Ha coordinado la Antología No arrasadla, el libro de cuentos Las abuelas cuentacuentos y dos CD Siete cuentos y Once cuentos.












CICLO POESÍA DE TERROR








El siguiente poema de François Villon es, sin dudas, uno de los más bellos de la literatura francesa. Su traducción no ha sido sencilla, ya que mis conocimientos del francés son absolutamente rudimentarios. Tampoco fue simple la redacción de los apéndices al pie del poema, pero creo que el resultado final ha sido bastante digno. Para la traducción del poema nos hemos basado tanto en el texto original, como en la brillante, aunque nada literal versión de Dante Gabriel Rossetti.
Al final del poema hemos añadido algunas notas y observaciones que tal vez le interesen al lector curioso.







LA BALADA DE LAS DAMAS DE ANTAÑO/BALLADE DES DAMES DU TEMPS JADIS




Dime ahora ¿en qué país se oculta
la Doncella Flora, la adorable romana?
¿Dónde yace Archipíada, y dónde Tháis,
las más elegante de las damas?
¿Dónde se esconde Eco, susurrando en qué oídos?
Ella, cuya Belleza era sobrehumana,
Sé que su voz flota sobre el mar y los ríos.
¿Pero dónde está la nieve de aquellos años?
¿Dónde habita Heloisa, la juiciosa monja,
por cuya causa Abelardo, según dicen,
perdió la virilidad y abrazó la causa?
(Del Amor ganó tanto dulzura como infancia)
¿Y dónde le ruego a usted está la Reina
que la voluntad de Buridán poseyó,
arrojando su cuerpo exánime a las aguas del Sena?
¿Pero dónde está la nieve de aquellos años?
La pálida Reina Blanche, Señora de los Lirios,
que con extraña voz de sirena cantabaBerta
la de Gran Pie, Beatriz, Alice,
y Ermengarde, que en todo Maine reinabay
la buena Juana, princesa desatada,
en Lorraine conocida como Buena ama,
que en Rouen quemara al inglés impío;
Virgen soberana ¿dónde yaces guardada?
¿Pero dónde está la nieve de aquellos años?
No, nunca preguntes, Justo Señor,
Cuándo se han ido, ni en qué oculto
sitio se encuentran las doncellas de antaño;
salvo que cantéis el conjuro de estos versos:
¿Pero dónde está la nieve de aquellos años?

FRANCOIS VILLON.-

martes, 26 de enero de 2016

CICLO POESÍA DE TERROR






Si bien es una poeta que nunca se inclinó demasiado por la tristeza en su poesía, Caroline Norton nos ha legado un hermoso poema a la amistad, visto desde una perspectiva extraña, definitiva.




HEMOS SIDO AMIGOS/WE HAVE BEEN FRIENDS TOGETHER





Hemos sido amigos juntos,
Bajo el sol y la sombra;
Desde que los castaños cobijaron
Los primeros juegos de la infancia.
Pero la frialdad habita tu corazón,
Una nube flota sobre tu frente;
Hemos sido amigos juntos
¿Es una palabra la que nos separa?
Hemos sido alegres juntos;
Hemos reído como pequeños duendes;
Pues la esperanza brotaba como una fuente
Cálida y jubilosa en nuestros pechos.
Pero ahora la risa huye de tus labios,
Y una hosca oscuridad brilla en tu frente;
Hemos sido alegres juntos
¿Es una palabra la que nos separa?
Hemos sido tristeza juntos,
Hemos llorado con lágrimas amargas,
Sobre el pasto que cubre las tumbas,
Donde yacen las primeras esperanzas.
Allí duermen las voces silenciosas
Que limpiarán la penumbra de tu frente;
Hemos sido tristeza juntos
¿Qué podría separarnos ahora?



CAROLINE ELIZABETH SARAH NORTON (1808-1877).-