DISPERSIONES

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miércoles, 8 de febrero de 2017

ANTOLOGÍA DEL GRUPO POÉTICO DE 1927






JUAN JOSÉ DOMENCHINA


   A pesar de la precocidad -publica Del poema eterno a los diecinueve años-, Domenchina es antes escritor de oficio que poeta indeclinable. Su punto de partida es el posmodernismo, con influencias de Juan Ramón Jiménez. Pero Domenchina se parece más a Ramón Pérez de Ayala, prologuista de su primer libro, con quien comparte la sutileza, el rigor conceptual, la sequedad, la inspiración "literaria" (Quevedo, entre los clásicos; Valéry y Guillén, entre los modernos), la tendencia a la ironía amarga y la sátira, el barroco rebuscamiento verbal, que llega al colmo en la críptica, enrevesada expresión de Dédalo, libro con el que su autor se incorpora, bastante externamente, a la boga surrealista. El talento de Domenchina encuentra su mejor cauce en las formas clásicas del barroquismo español: la décima, el soneto. En los últimos años, al tema sexual y al de la muerte se une el de la nostalgia del expatriado: Exul umbra, La sombra desterrada, El extrañado. Este sentimiento, y una mayor tersura formal, dan a los citados libros un acento de sinceridad, dignidad moral, grave estoicismo, por los que Domenchina se hace acreedor, en definitiva, al título de poeta.



NEVERMORE


   Ala de sombra, un cuervo -que crascita
Nunca- repite su áspero graznido
a través de mi día mal vivido
y de mi noche a solas, infinita.

   En su agorera convicción imita
mi doble desaliento persuadido
de que nunca la tierra que he tenido
podrá tenerme en pie, que está proscrita.

   Nunca... Pico de grajo, el pensamiento
-corvo, corvino- escarba... Lo que siento
sólo puede decirse en ese nunca

   -cuervo de negra luz, empobrecida
pitanza, interminable despedida-
que tiene el nombre de mi nombre: Nunca.



JUAN JOSÉ DOMENCHINA ("Pasión de sombra").-