DISPERSIONES

DISPERSIONES

lunes, 6 de febrero de 2017

ANTOLOGÍA DEL GRUPO POÉTICO DE 1927









FEDERICO GARCÍA LORCA




      Es el ejemplo típico de poeta nato, lo que no excluye que haya en él mucho de aprendido. Su poesía es, tanto o más que lírica, dramática, en los dos sentidos de esta palabra: en el de trágica y en el de encarnada en personajes que no son mera proyección del yo del autor. El poeta lírico y el dramático colaboran en su teatro, en el que se encuentran algunas de las muestras poemáticas más felices que escribiera. Su instinto de lo popular y de lo español (no sólo de lo andaluz: recuérdense sus Poemas galegos) era comparable al de Lope. Poesía, a la vez, una intuición agudísima del arte moderno y de la cultura literaria. Lo popular y lo culto, lo antiguo y lo nuevo, lo espontáneo y lo reflexivo, lo español lo universal se funden en su obras, si no mejor, más famosa: el Romancero gitano. Sin ser el único que resucita el romance tradicional, lo cultiva con personalidad absoluta. Este libro ha logrado entusiasmar tanto al gran público como al lector entendido. Al primero, por la ilación argumental -tenue, pero perceptible-, por la tensión dramática y la suspensión emotiva, por la forma métrica y las calidades plásticas, sensuales, garbosas; al segundo, por todo ello y por el constante acierto expresivo, la riqueza de metáforas, oscuras y difíciles a veces, pero siempre geniales, por la profundidad simbólica -telúrica, elemental- que trasciende de la anécdota y los tipos pasionales, primitivos, que le dan vida. El Poema del cante jondo, basado en el folclore andaluz, es de ambiente similar al del Romancero gitano. Ambos libros hacen de Lorca el intérprete impar de la "Andalucía del llanto".
      Canciones nos ofrece otra faceta de Lorca: la del sabio recreador de nuestra poesía de cancionero, la ternura y la gracia líricas del juglar del mundo infantil, de la miniatura refinada. En Canciones, el andalucismo es subsidiario. Lo primordial es el acento popular, por  la estilización del folclore.
      Su obras maestra es quizá el Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, libro en el que su autor dio la plena medida de sí mismo y que si se compara con Verte y no verte, elegía de Alberti al mismo citado torero, permite fallar sin la menor duda la superioridad de Lorca sobre quien durante algún tiempo fue su presunto rival. Las cuatro partes del Llanto, con sus diferentes metros, componen una sinfonía funeral de riqueza y hondura admirables. Lo de menos es la ocasión para la que se escribió. Su alcance es universal..
      En el Llanto se deja ver la influencia del surrealismo. Pero donde este influjo es más claro, sin ser abrumador, pues Lorca tenía el sentido de la medida, es en Poeta en Nueva York, airada protesta contra la civilización materialista y mecánica de nuestro tiempo, con ecos de denuncia social: los negros, la vida de los suburbios...
      Lorca es el autor español de su generación que ha alcanzado mayor resonancia internacional. No es extraño este triunfo de un poeta que reunió en síntesis única tan varios y acusados dones.




CANCIÓN DE JINETE


Córdoba.
Lejana y sola.

Jaca negra, luna grande,
y aceitunas en mi alforja.
Aunque sepa los caminos
yo nunca llegaré a Córdoba.

Por el llano, por el viento,
jaca negra, luna roja.
La muerte me está mirando
desde las torres de Córdoba.

¡Ay qué camino tan largo!
¡Ay mi jaca valerosa!
¡Ay que la muerte me espera,
antes de llegar a Córdoba!

Córdoba.
Lejana y sola.



FEDERICO GARCÍA LORCA ("Romancero gitano").-