DISPERSIONES

DISPERSIONES

viernes, 7 de abril de 2017

WILLIAM WORDSWORTH










INFANCIA Y HORAS DE COLEGIO



Oh hay bendiciones en esta suave brisa
que sopla desde las verdes praderas y las nubes
y desde el cielo: acaricia mi mejilla,
y parece casi consciente del gozo que otorga
¡oh, bienvenida mensajera! ¡Oh, bienvenida
amiga!
Un cautivo te saluda, procedente de una casa
de ataduras, liberado de las murallas de aquella
ciudad,
una prisión donde había pasado largo tiempo
emparedado.
Puedo fijar mi habitación donde desee.
¿Qué hogar me acogerá? ¿en qué valle
encontraré mi puerto? ¿bajo qué arboleda
emplazaré mi hogar? ¿y qué dulce arroyo
me acunará con su murmullo hasta que duerma?
Toda la tierra se extiende ante mí. Con corazón
gozoso, sin miedo ante su propia libertad,
miro a mi alrededor; y si acaso eligiera como guía
simplemente a una nube vagabunda,
tampoco podría perderme. ¡Respiro de nuevo!
Trances del pensamiento y exaltación de la
mente
me abordan con rapidez; ha caído,
como por un milagroso regalo ha caído
ese peso de mi propio ser innatural,
el enorme peso de muchos días agotadores
no míos, y eso días no fueron hecho para mí.

...//...


WILLIAM WORDSWORTH ("Preludio, Libro Primero, extracto").-