DISPERSIONES

DISPERSIONES

sábado, 8 de abril de 2017

SAMUEL TAYLOR COLERIDGE










CRISTABEL



Es medianoche en el reloj del castillo
y los búhos han despertado al gallo cantador;
¡Hu-huuuu... Hu-huuuu...!
¡Y, escuchad de nuevo! el gallo cantador,
aún medio dormido canta.

Mi señor Leolino, el rico barón,
tiene una perra mastín sin dientes;
desde su refugio bajo la roca
responde al reloj,
cuatro ladridos en los cuartos y doce en la hora;
siempre invariable, haga bueno o llueva,
dieciséis breves ladridos, no demasiado fuertes;
algunos dicen que ve la mortaja de la señora.

¿Está heladora y sombría la noche?
Fría está, pero no obscura.
La nube gris y fina se extiende por lo alto,
cubriendo el cielo sin ocultarlo.
Detrás está la luna llena;
que, sin embargo, parece pequeña y pálida.
Helada está la noche, gris es la nube:
es un mes antes del mes de mayo,
y la primavera llega despacio en estas regiones.

La bella dama Cristabel,
a la que su padre ama tanto,
¿qué hace tan tarde en el bosque,
a doscientos pasos de la puerta del castillo?
Ayer soñó toda la noche
en el caballero al que está prometida;
y quiere rezar en el bosque a medianoche
por la salud de su amado que está muy lejos.

Iba como una sombra, sin pronunciar palabra,
sus suspiros eran tiernos y silenciosos,
y no había nada verde en el roble
excepto musgo y algunos muérdagos:
cae de rodillas bajo el enorme roble
y ora en silencio.

...//...


SAMUEL TAYLOR COLERIDGE ("La rima del viejo navegante y otros poemas- Cristabel, 1ª parte- fragmento").-