DISPERSIONES

DISPERSIONES

lunes, 17 de abril de 2017

KATHLEEN RAINE













UN AMOR RECORDADO



Un día, como afinados a un instrumento vivo,
a veces parecíamos
la visión doble de una sola mente.
De sueño a sueño, imágenes viajaban entre nosotros:
el vuelo de un gorrión, un serbal florecido,
la canción salvaje de un pájaro en el viento.
Pero luego, otros signos: una nube en descenso,
una casa incendiada.

Una bandada de aves trazó tu partida
escribiendo en el cielo de la tarde
de este mundo que habíamos aprendido a pensar
impermeable a los sueños.
Y la pena escribió tu mensaje en el aire,
demasiado delgado para poder velar
su desconsuelo. Entonces, sí, supimos
yo que sigo viviendo, tú en la hora de la muerte,
que ningún sueño es más tenue que el flujo
de este mundo de apariencias que se vuelve memoria,
donde ya no podemos ser como un día fuimos.
Mas la memoria devuelve al sueño -transformada
en regiones de mi dormir o tu vigilia-
alguna dolorosa alegría, ya pasada,
aún temblando en la atmósfera del corazón.
Un aliento, una voz
oída en otro país, donde, fuera del tiempo, nos encontramos.



KATHLEEN RAINE ("Fragmentos de una visión sagrada").-