DISPERSIONES

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domingo, 1 de enero de 2017

CICLO POESÍA MODERNISTA











EMILIO CARRERE



VOCES DE AGORERÍA



¡Toda la noche, toda la noche, como una incierta
voz angustiosa del más allá;
toda la noche, toda la noches, junto a la puerta
un perro negro llorando está!
¿Qué sombra pasa...? ¿Qué sombra mata los reverberos
en las desiertas calles, henchidas de hondas angustias?
¡No la ve nadie...! Pero a su paso por los senderos
crujen macabras las hojas mustias.
Toda la noche, los campanarios, en el profundo
silencio, tañen sus fantasmales voces lejanas;
toda la noche, como un gemido del otro mundo,
llena los vientos el De profundis de las campanas.
¿Qué reloj negro canta las horas, mientras las vidas,
¡las más floridas!, se desmoronan en los osarios?
¿Qué brujas negras, qué brujas negras y contorcidas
son las que tañen la extraña orquesta de campanarios?
Toda la noche, brilla en la muerta calleja umbría
de una ventana la luz incierta.
Toda la noche, con sus lamentos de agorería,
estuvo un perro junto a la puerta.
¡Era tan rubia! Yo la  veía tras los cristales
de esa ventana por donde cruzan sombras llorosas.
¡Era tan blanca! Luego vinieron las otoñales
noches que mustian todas las rosas.
¡Toda la noche gimen los negros perros errantes!...
¡Oh pobre virgen, muerta en aroma de juventud!
¡Luego vinieron dos hombres negros y alucinantes
trayendo en hombros un ataúd!



EMILIO CARRERE (1880-1947).-