DISPERSIONES

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domingo, 30 de octubre de 2016

VICENTE ALEIXANDRE















          Sevilla, 1898. Su infancia transcurrió en Málaga. Posteriormente se trasladó a Madrid, su lugar habitual de residencia. Hizo las carreras de Comercio y Derecho. Durante dos cursos explicó Derecho Mercantil en la Escuela de Intendentes Mercantiles de Madrid y trabajó en una compañía industrial. Una grave dolencia lo apartó de toda actividad, obligándoles a vivir en el campo. Veranea de ordinario en el pueblo madrileño de Miraflores de la Sierra. Viajó por Inglaterra. Francia y Suiza. En 1933 obtuvo el Premio Nacional de Literatura por La destrucción o el amor. En 1949 ingresó en la Real Academia Española, donde pronunció un discurso sobre Vida del poeta: el amor y la poesía. Es también autor de un estudio acerca de Algunos caracteres de la nueva poesía española. Obtuvo el Premio de la Crítica en 1963 y 1969.





TORO


Esa mentira o casta.
Aquí, mastines, pronto; paloma, vuela; Salta, toro,
toro de luna o miel que no despega.
Aquí, pronto; escapad, escapad; sólo quiero,
sólo quiero los bordes de la lucha.

Oh tú, toro hermosísimo, piel sorprendida,
ciega suavidad como un mar hacia adentro,
quietud, caricia, toro, toro de cien poderes,
frente a un bosque parado de espanto al borde.

Toro o mundo que no,
que no muge. Silencio;
vastedad de esta hora. Cuerno o cielo ostentoso,
toro negro que aguanta caricia, seda, mano.

Ternura delicada sobre una piel de mar,
mar brillante y caliente, anca pujante y dulce,
abandono asombroso del bulto que deshace
sus fuerzas casi cósmicas como leche de estrellas.

Mano inmensa que cubre celeste toro en tierra.



VICENTE ALEIXANDRE ("Espadas como labios").-