DISPERSIONES

DISPERSIONES

jueves, 27 de octubre de 2016

GERARDO DIEGO












          Santander, 1896. Estudió Filosofía y Letras de Deusto, en la Universidad de Salamanca y en la Central, donde hizo el doctorado. Catedrático de Instituto en Soria, Gijón, Santander y, finalmente, Madrid. Frecuentes estancias en Francia y viajes a Hispanoamérica y Filipinas. Excelente musicólogo -colaboró con Federico Sopeña y Joaquín Rodrigo en el libro Diez años de música en España-, desde 1937 ha venido dando conferencias-conciertos que él mismo ilustra tocando el piano. Versos humanos le valió, al alimón con Alberti, el Premio Nacional de Literatura, al que han seguido otras recompensas, entre ellas el importante Premio March. Desde 1948 es miembro de la Real Academia Española, donde ingresó pronunciando un discurso sobre Una estrofa de Lope. Fue fundador y director de la revista Carmen. Su Antología poética, Contemporáneos es ya clásica. También se le debe una Antología poética en honor de Góngora, sendos estudios sobre Enrique Menéndez, Fernández Moreno, Concha Espina y Manuel Machado, una serie de versiones de poetas recogidas bajo el título de Tántalo y la pieza teatral El cerezo y la palmera (retablo escénico en forma de tríptico).





CUMBRE DE URBIÓN


Es la cumbre, por fin, la última cumbre.
Y mis ojos en torno hacen la ronda
y cantan el perfil, a la redonda,
de media España y su fanal de lumbre.

Leve es la tierra. Toda pesadumbre
se desvanece en cenital rotonda.
Y al beso y tacto de infinita onda
duermen sierras y valles su costumbre.

Geología yacente, sin más huellas
que una nostalgia trémula de aquellas
palmas de Dios palpando su relieve.

Pero algo, Urbión, no duerme en tu nevero,
que entre pañales de tu virgen nieve
sin cesar nace y llora el niño Duero.



GERARDO DIEGO ("Alondra de verdad").-