DISPERSIONES

DISPERSIONES

viernes, 27 de mayo de 2016

POESÍA LATINOAMERICANA




ESE MUCHACHO


Ese muchacho iba con ritmo adolescente,
despreciaba los frenos como un James Dean austral,
tocaba en la guitarra aires del cono sur,
tableteaba en las cuerdas el sonido del humo,
en su memoria estaban otros acordes nítidos,
persecución acaso y un padre que se iba
al revés de las aves, compuesto el corazón
por una extraña mezcla de miedo y de nostalgia.
Épocas de hace poco, cuando pensar costaba
la vida nada menos y había que prevenir
estos tiempos terribles porque el futuro era
un lugar impensable y el pasado tan solo
lo que habíamos pensado. El presente, severo
cuestionador del tiempo (que no existe, por cierto).
Pero el muchacho estaba sin lugar en el mundo,
era un poco del sur, un poco de ninguno,
los puntos cardinales ya se le habían perdido,
su brújula no era, su corazón latía.
No sé si decidió arrojarse al vacío
o quiso hallar el sur debajo del asfalto
o pensó que podría sobrevivir de nuevo
como en las otras veces, cuando pudo lograrlo.


EDUARDO LANGAGNE (México, 1952).-