DISPERSIONES

DISPERSIONES

martes, 17 de abril de 2012

XXV

Hay en la mañana una calma quieta.
La totovía canta monótona su despertar
aciago,
como penumbra inquieta que vadeando
extraña los surcos de tu tierra.
Hueles dulce, a campo anegado de rocío,
a brisa fresca, a primer trino
que escondo, voraz, en los bolsillos.
Como escalpelo me corta tu aliento
gélido entre el mar y tu vega
de mil años,
como lumbre me quema tu hoja
que despoja al silencio de la mañana
que siempre se repite en el ruido
soez,
pecaminoso,
que va alborotando entre las barranqueras.


Del poemario "La agonía de la pavesa", de Juanjo Cuenca.-