DISPERSIONES

DISPERSIONES

domingo, 15 de abril de 2012

XII

Abre el sol una grieta profunda
asolanada bajo broza distante.
¿Recordáis
el viento tenue que disipa bagajes
pertrechados en este gélido corazón
de bruma malherida?

No es oro su saliva
de puro intento:
una llaga, una fosa,
un vívido estertor que acumula la mañana
es tu acicalo vespertino.

¡Pero qué dulce te me antojas,
maravilla!.
Tan sublime y espartana...,
¡y qué altiva, caña mía!.

Del poemario "La agonía de la pavesa", de Juanjo Cuenca.-