DISPERSIONES

DISPERSIONES

viernes, 25 de febrero de 2011



VII


Tengo muchas noches tristes
en este invierno perpetuo.
Como cuando te acercabas cautelosa
apartando brazadas de hoja estéril
que crujía con el devenir del viento
y de tu cintura.
Me sentaba en la tierra,
bostezando bocanadas gélidas
que se deshacían como terruños,
volteaba tus ojos al cielo poblado
de vetas como algodón de azúcar
mientras la navaja sisaba y recortaba
trozos que son oro.
Lagartijas y otras vidas pululaban
entre los dedos de los pies
ennegrecidos por el barro.


Luego te alejabas,
altiva,
rozando con tus manos los troncos
que se abrían,
desmesurados,
para abrirte paso.


Del poemario La agonía de la pavesa, de Juanjo Cuenca.-