DISPERSIONES

DISPERSIONES

sábado, 25 de junio de 2016

JOSÉ AGUSTÍN GOYTISOLO









EL DISCÍPULO



Se aferró a su cadáver
todavía caliente. Dijo:
no le toquéis ya más
que así era el muerto;
me pertenece es mío.

El había pasado
largos años de tedio
junto al Maestro. Quiso
ser su heredero y hundió
su frente sobre el polvo
sin pensar por sí mismo
y repitiendo siempre
la voz del otro.

                    Ahora
quiere su recompensa
su cadáver el título
de discípulo amado
en exclusiva.

                    Amigos
dejadle en soledad.
Aunque él se crea
que vivirá del muerto
-de momento es verdad-
estad tranquilos.

                    Nada
destruye más a un hombre
que vivir del pasado
renunciando a seguir
nuevos caminos. No
no envidiéis su suerte
ni su título.

                    Es
un ave rapaz
junto a su presa; hiede
como carroña es hombre
que afortunadamente
no dejará discípulos.


JOSÉ AGUSTÍN GOYTISOLO ("Sobre las circunstancias").-