DISPERSIONES

DISPERSIONES

viernes, 22 de junio de 2012

Medianamente me desperecé bajo la sombra de la aljibe solitaria,
 oía el rumor de pasos descalzos entre callejuelas de adoquines con mil caras; 
arrastraba la acémila cuajarones de puertas que habían caido sublimes, a mis pies. 
Había ojos contemplando mi rostro enjuto y devastado como dueño del infortunio; ojos tristes, 
ojos inyectados en hebras de sangre, ojos sin ojos. 

Todo apuntaba al alba: la hoguera se desvanecía lentamente en compás de espera tras mis huesos flojos. 
¿Qué ha quedado de mi vida?. 
 Sólo ascuas, como rescoldos de un sueño apagado, pugnando por hacerse ver entre las cenizas.


 Del poemario "Las ratas de la conciencia", de Juanjo Cuenca.-